Casi la mitad de la población mundial carecía de acceso a Internet en 2019, y la mayoría de estas personas viven en las zonas rurales y remotas de las economías en desarrollo. Reducir la brecha digital es un imperativo social y económico teniendo en cuenta que la salud, la educación, el gobierno y otros servicios y aplicaciones dependen de una conectividad asequible, fiable y de alta velocidad para servir a las comunidades de todo el mundo. La Guía de soluciones de conectividad de última milla de la UIT está concebida para apoyar a los gobiernos en su función de regulación, financiación y aplicación del acceso universal a la conectividad. Esta guía ofrece formas de identificar las zonas no conectadas y de seleccionar soluciones técnicas, financieras y reglamentarias sostenibles para garantizar la asequibilidad y la accesibilidad a los servicios de conectividad pertinentes.